miércoles, 10 de febrero de 2010

Nuestro juego.

En vez de acostarnos en la cama a dormir a,
Respirar, a cerrar los ojos, o a descansar;
Hacemos otra cosa, nos tumbamos a la cama
Desnudos y nos amamos desesperadamente,
Fervientemente.
Jugamos nuestro juego predilecto: sudar y
Movernos al compas del ritual del amor.

Enamorado y más hombre que nunca entro
En ti y salgo cuantas veces quiero.
Tú frágil y completa esperas que el tiempo
No pase en vano.
No hay palabras, ni prisas.
Te regalo en el rosal guirnaldas de lunas,
Lunares de sol.
Tus encantos de Eva me consagran,
Me exoneras del cielo con tu manera tan
Inmaculada de amar.

Juntos aun sin dormirnos,
Desnudos, y con hambre, alumbramos
Al sol del alba.



Francisco Rico Hernández.

4 comentarios:

Sofi dijo...

Si conocemos como jugar... ;)

SaNDra dijo...

Lo Odio, en éstos dias solo tengo esa palabra en mente...

P.D.: no leí nada, pero el solo comienzo del mismo me hizo pensar en cursileria y pasión... espero verte pronto... cuando la sobriedad me alcance...

Saludos... que và!

Vilma dijo...

Que lindo, lo escribiste vos? sos todo un poeta.

VILMA

Mendey dijo...

Ese compaz, tan ritmico tan hermoso!