martes, 5 de mayo de 2009

EL LIBRO DE LA MOSCA ( Francisco y sus amigos/ juego de poemas)




I PARTE.


12 de Febrero del 2005.

Soy la luna, soy el aire, soy causa y heridas
soy el agua de la regadera, colores de otoño
soy la luz, soy el mar, soy lo que tocas,
soy tú, soy yo, soy ellos
soy aquel que todo lo ve y todo lo sabe
soy la destrucción, el genocidio, soy lo que piensas
Soy verde, soy plata, soy plomo y plumas
soy humo y estiércol, soy jabón, soy metal
soy aquella que da vida, soy tierra y sangre
soy colinas y nevadas montañas, veneno
soy la cuna de lo bueno, la tumba de lo eterno
soy sal y azúcar, soy uñas y dientes,
soy libre estrella, nube viajera
soy sombra de piedra, anciano de arena
soy niño de algodón, papel de estraza
soy tiempo, soy besos, soy olvido
soy águila, pez y tigre
soy lo que oyes, soy nada, soy todo
soy yo, soy tú y soy ellos.


Marisa Diez-Canedo.





ME CURO.

Me curo de los fantasmas de la incertidumbre que vienen descalzos al filo del alba.
Me curo de comerme flores marchitas que me ofrecen mujeres insulsas en el entresuelo de los camastros del placer fríos y tristes.
Me curo de buscarle los pasos a los futuros sin domicilios y estragos de la imaginación.
Me curo de los ángulos, de las tentativas de la geometría y ensalmos de la ciencia.
Me curo de los feligreses que alaban a figuras secas y sin ninguna gota de vida.
Me curo del árbol que esta creciendo y que me niega el fruto prohibido.
Me curo de los policías, de los que cobran la renta, de los chismes, de la coca-cola, de los tacos, corrupción, gripe, prisas, mocos.
Me curo de los sobresaltos de la pasión sorda y besos salados que despabilan corazones aburridos de latir.
Me curo de las putas sin nombres y de las carteras violadas en las noches donde el sueño no aparece y el desosiego reina.
Me curo de los milagros perezosos y del sol que me quema la fe.
Me curo de las heridas que se curan con arena, de los zapatos rotos, del carmín del noviazgo de un sólo día.
Me curo de las palomas que me cagan en los octubres de devaneo y de la soledad que es mi amante y que desnudo cuando puedo.
Se curan, nos curamos, algunos, ellos no, ustedes si, éste no, él si, tú como aquel prefiere curarse los espantos de los amores sin consuelos y sin caducidad perfumados de mentiras que enaltecen la pobreza del amor.
Algunos no se curan de sonrisas sardónicas intempestivas que cortan y desgarran la piel de la inocencia.
Ellos no se curan de deudas cuando abren los ojos a la incompatibilidad de la verdad.
Ustedes se curan de inconciencias y de panes de trigal.
Éste no se cura de peleas y amistades postergadas a la eternidad.
Él si se cura de promesas de cristal y boletos de viajero expreses.
Y yo no me curo de los laberintos de palabras que dicen tu boca y de los lunares de tu cuello, de los besos tuyos en mi manos y del perfume del recuerdo que se quedo conmigo.



Francisco Rico.

2 comentarios:

ozz dijo...

Cosas que suben cosas q se olvidan , mas nunca se borran suele ser una cura algo q sana o algo q alivia cuanto mas sano te encuntras en un mundo tan raro cres estar sano? La poesia idelaiza al mundo y da sentido a cosas mancas y sin pies a gritos q estan mudos y a sinfonias que el viento se a yevado... En verdad es una poesia muy bella, ay cosas muy coherentes en ella, q identifican a varios humanos sin vida que solo dianbulan como yo por la vida..En hora buena, felicidades por las buenas lineas, y un excelente titulo... felicidades-

Huellas del pasado dijo...

como dije: son cosas que el corazon grita, la vista las recoge y la razon las entienre...
A eso es lo que Sabina llamaria: "amor es el juego en el que juegan a hacerce daño" y no digo idiotas por que seria un Pecado decir que es una idiotes.
Me gusta leer poemas y he leido pocos con ese afan de interpretarlos como lo que son: pasiones.

Felicidades!!!