viernes, 30 de julio de 2010

Carta desde los 19 dias.

A; Laura.

Ahora que recién me había acomodado en tu amor, viene Europa y se lo congela todo, sin embargo hace que me extrañes, que tu amor se vuelva fuego y lumbre al recordarme.
Me quieres, y me lo dices sin preámbulo alguno. Tus palabras me animaban y me alejaban de las emboscadas de la soledad.
A mi también me sirvió el despejo involuntario, aprendí a querer a los gatos, esta claro que no fue lo mismo esconderme solo entre la oscuridad a cuando nos encerraron en aquella biblioteca. Y es que a pesar de las milongas del devaneo y el deseo descubierto en cualquier señorita yo supe mantenerme al margen y convencido de que no hay otro mejor lugar a donde yo me venga o me vaya, mejor que tu cuerpo.
Fue un duelo nacional lo que sufrí en estos 19 días que no te vi, ni el cigarro y las noches en los bares me servían para calmar las ansias que se apagan cuando tú dormías en otra cama diferente a la mía.
A tu regreso la puta inseguridad del país hace que tú y junto a tu familia se muden a otro lugar en el éxodo de las oscuras golondrinas. Y yo mas extraño que un absurdo matador en la monumental de Barcelona, como un inútil beso que se da a los primos, aburrido como un mundo sin homosexuales.

Ahora tengo que encender un plan que me haga viajar a ti, que me conduzca a tus labios sin fatigarme, encontrarte e irnos a envolvernos entre las sábanas cuando te escapas de mi ausencia. Tu naces de la brisa del viento y yo me convierto en el hálito de tu ser, tu mirada es como un tren interminable y tu corazón mas tierno que dos terrones de azúcar, igual que la miel o la leche.
Te amo casi todas las noches después de cenar, a la hora de dormir, y cuando tengo esta manía de enviarte mensajes de texto cuando no tengo saldo en mi móvil.
Puta forma esta de echarte de menos aun cuando no te has ido al lugar que pretendes, sin embargo ocultando mis huellas en tus labios podría reclamar tu cuerpo como el Mío.
Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, vivir alejado de ti es sentirse sin un brazo, o lejos de un ángel sin alas. Un gato sin su gata.
Quiero decirte que no hago otra cosa que pensar en ti, y buscaré el camino que me conduzca a tus labios y tu ser. Nadie habrá que resignarse, los amorosos se burlan de toda conformación. Y es que tu eres para mi como las cosquillas para los serios, un encanto de mujer, una doctora que cura con los besos, una novia que tiene como locura amarme.

posdata,1; Parece que no me imagino estar con otra persona si no contigo.
Y es que cuando duermo sin ti contigo sueño. La vida no es un blog cuadriculado, la vida es bella y hay que vivirla juntos amor mio.


Posdata,2; Muy a mi pesar has de saber que buscaré la forma mas sensata de viajar contigo, con esta naturalidad sobriedad de Julio he de confesar que te necesito mas que al cigarro,o cerveza alguna, o droga que haga soñar, o virilidad de ensueño.
Pretendo desprenderme de muchas cosas y adjudicar la razón de que no importa la ley de tu padre, yo corro mas que la policía.

Posdata,3: He sido tan feliz contigo, eres la mujer que no soñé jamas.
Bendita sea tu boca amor mio. Te amo.

Francisco Rico.

2 comentarios:

FER! dijo...

Sabina, hace mucho años, nos contó de una mujer a la que tardó en aprender a olvidar 19 días y 500 noches. Pero, por lo que cuentas, parece que no son suficiente sólo 19 amaneceres!

Saludos desde Argentina, colega.

FER!

Mente Policromada dijo...

No existen suficientes posdatas para decir con todo detalle la amplitud de hasta donde puede llegar un amor.