jueves, 4 de marzo de 2010

Rosa de Lima.


Anthonella tuvo un sueño el martes que viene,
rodando por peldaños de caracol
aterrizó en un laberinto de andenes
diciendo adiós a los trenes que pierdo yo.

Anthonella tiene un máster en desengaños,
Anthonella es una mina antipersonal,
se acuerda de quererme cada dos años
mientras yo me las apaño para olvidar

Anthonella no traiciona por treinta lucas
y en vez de silicona bajo el jersey
tiene un jardín con dos terrones de azúcar
y un popurrí de emociones con mis canciones que
le quitan el antifaz.

Rosa de lima, novia lejana
lengua de gato, bicarbonato de porcelana
dolor de muelas, pan de centeno
hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos

Ropa de abrigo ven vente conmigo

Anthonella no deshoja las margaritas
por miedo a que le digan todas que si,
cuando se le atragantan mis nochecitas
le canta las mañanitas el rey David

Los dioses que me quitan los pies del suelo
planchan su camisita y su canesú
su nikon, su abanico de terciopelo
su bolsa de caramelos, su rithm and blues

Horizontal, diez letras, nombre de dama
maldito crucigrama , maldito Bryce
se mueren los botones de mis pijamas
desde que nadie me llama "supay, supay"...

4 comentarios:

Mente Policromada dijo...

El amor hacia aquella persona que vive su vida en una lejanía real-tangible y/o real-emocional. ¡Qué duro cuando una persona sigue viviendo su vida mientras una niebla violeta de emociones vivas fluyen todavía en la otra persona! ¿Cómo pueden para algunos significar algo tanto y para otros no significar algo casi nada? Intrigante.

Anthonella dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Diario de un PEaton dijo...

Quiero brindar con tu Hombligo a tu salud.

Tuki (desde la pompa) dijo...

Me gusta!
Por cierto,yo también soy fan incondicional del gran Benigni,lo amo!