lunes, 29 de agosto de 2011

Bocetos del amar.



Había visto un cuerpo desnudo y tirado sobre un colchón, nunca. O tal vez si, pero no con la misma intensidad, el aire de su boca se entrelazaba con el halito que tenia ese vientre tan suave, dulce, limpio y esplendido. Eran dos. Sin serlo. Al menos eran dos en la habitación, en el colchón, en el calor que se encerraba. Ellos lo sabían.
Ella tenía una piel como si fuera un lienzo, como si fuera un llano limpio de malezas, su piel olía a las madrugadas del campo, diáfanos y pulcros. Solemnes. Sabía a flores, su cuerpo, su vientre a pera.
Tenía una cara bonita, ella era bonita. Apenas una niña que quería ser mujer, aun sin serlo, no tenia hijos, ni esposo, el tiempo aun le daba la oportunidad de hundirse con él. Con nadie más, él se devoraba toda su malicia. Le entregaba su amor, un cariño que se compartían, en la soledad. En el desamparo del mundo con ellos.
Apenas aprendían amarse, el ya había amado. Pero a su mujer se le acabo el amor, al menos con él. Ella no sabia que era amar sólo besaba y lo que más le gustaba eran los abrazos. Las risas, los chicos altos.
Eran, fueron, aquella tarde después del colegio, la noche llego entonces, terminaron de amarse, se vieron, ya no desnudos, pero aun así seguían siendo los mismos.
Salieron de la habitación, salieron del departamento, bajaron del piso. Caminaron, tomaron coca-cola, se rieron, se despidió, un beso acarició el final de esa noche.
Aun siguen perdidos, no se encuentran, volverán a verse no importa lo que diga la gente, ellos no son de aquí. Porque ellos si se atreven amar…


Francisco Rico Hernández.
29 de Agosto del 2011.

4 comentarios:

•°•.•°•.♥*•¸♥.Lluviaenelsilenciodelanoche•*•¸♥ ♥. •°•.•° dijo...

Hola, me gusta esta Historia es muy linda.

besos

❤❤/"´`"\.. ❤¸.•*""*•.¸❤ ¸.•*""*•.¸❤
❤ .//^ ^\\. ❤¸.•*""*•.¸❤ ¸.•*""*•.¸❤
❤ (/(_♥_)\) ❤¸.•*""*•.¸❤ ¸.•*""*•.¸❤
❤ ._/"*"\_.❤¸.•*""*•.¸❤ ¸.•*""*•.¸❤
❤ (/_)^(_\)♥❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤ ❤

Diario de un PEaton dijo...

A muchas gracias amiga. Saludos.

Mente Policromada dijo...

Una niña comiendo probando una fruta que para muchos sería considerada prohibida, disfrutando de sensaciones hermosas. ¿A dónde deparara todo ello? No lo sé, pero al menos, amaron. O investigaron el placer de estar juntos.

Diario de un PEaton dijo...

Tienes Razon en eso. Sin embargo el cuento nace porque he visto como hay derrumbes de inocencia, miro a la gente, analizo e imagino.
Lo que salió aqui es meramente de literatura, pero no deja de verse como realidad, ademas que seria de la realidad sin la imaginacion, o viceverza.