A; Laura.
Ahora que recién me había acomodado en tu amor, viene Europa y se lo congela todo, sin embargo hace que me extrañes, que tu amor se vuelva fuego y lumbre al recordarme.
Me quieres, y me lo dices sin preámbulo alguno. Tus palabras me animaban y me alejaban de las emboscadas de la soledad.
A mi también me sirvió el despejo involuntario, aprendí a querer a los gatos, esta claro que no fue lo mismo esconderme solo entre la oscuridad a cuando nos encerraron en aquella biblioteca. Y es que a pesar de las milongas del devaneo y el deseo descubierto en cualquier señorita yo supe mantenerme al margen y convencido de que no hay otro mejor lugar a donde yo me venga o me vaya, mejor que tu cuerpo.
Fue un duelo nacional lo que sufrí en estos 19 días que no te vi, ni el cigarro y las noches en los bares me servían para calmar las ansias que se apagan cuando tú dormías en otra cama diferente a la mía.
A tu regreso la puta inseguridad del país hace que tú y junto a tu familia se muden a otro lugar en el éxodo de las oscuras golondrinas. Y yo mas extraño que un absurdo matador en la monumental de Barcelona, como un inútil beso que se da a los primos, aburrido como un mundo sin homosexuales.
Ahora tengo que encender un plan que me haga viajar a ti, que me conduzca a tus labios sin fatigarme, encontrarte e irnos a envolvernos entre las sábanas cuando te escapas de mi ausencia. Tu naces de la brisa del viento y yo me convierto en el hálito de tu ser, tu mirada es como un tren interminable y tu corazón mas tierno que dos terrones de azúcar, igual que la miel o la leche.
Te amo casi todas las noches después de cenar, a la hora de dormir, y cuando tengo esta manía de enviarte mensajes de texto cuando no tengo saldo en mi móvil.
Puta forma esta de echarte de menos aun cuando no te has ido al lugar que pretendes, sin embargo ocultando mis huellas en tus labios podría reclamar tu cuerpo como el Mío.
Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, vivir alejado de ti es sentirse sin un brazo, o lejos de un ángel sin alas. Un gato sin su gata.
Quiero decirte que no hago otra cosa que pensar en ti, y buscaré el camino que me conduzca a tus labios y tu ser. Nadie habrá que resignarse, los amorosos se burlan de toda conformación. Y es que tu eres para mi como las cosquillas para los serios, un encanto de mujer, una doctora que cura con los besos, una novia que tiene como locura amarme.
posdata,1; Parece que no me imagino estar con otra persona si no contigo.
Y es que cuando duermo sin ti contigo sueño. La vida no es un blog cuadriculado, la vida es bella y hay que vivirla juntos amor mio.
Posdata,2; Muy a mi pesar has de saber que buscaré la forma mas sensata de viajar contigo, con esta naturalidad sobriedad de Julio he de confesar que te necesito mas que al cigarro,o cerveza alguna, o droga que haga soñar, o virilidad de ensueño.
Pretendo desprenderme de muchas cosas y adjudicar la razón de que no importa la ley de tu padre, yo corro mas que la policía.
Posdata,3: He sido tan feliz contigo, eres la mujer que no soñé jamas.
Bendita sea tu boca amor mio. Te amo.
Francisco Rico.
viernes, 30 de julio de 2010
martes, 27 de julio de 2010
Sinceridad
Mi amigo Edel dice que odia a mucha gente, que no tolera a las personas agrias o estupidas, sin embargo cuando empieza a tomar y a sentirse borracho dice que les va agarrando cariño...
Francisco Rico.
Francisco Rico.
jueves, 22 de julio de 2010
Sólo venimos a soñar.
Solo vinimos a dormitar, sólo vinimos a soñar:
No es verdad, no es verdad que vinimos a vivir en la tierra.
En la hierba de primavera vinimos a convertirnos:
Llegan a reverdecer, llegan a abrir sus botones
Nuestros corazones:
Es una flor nuestro cuerpo: algunas flores da y se seca.
Poema náhuatl.
No es verdad, no es verdad que vinimos a vivir en la tierra.
En la hierba de primavera vinimos a convertirnos:
Llegan a reverdecer, llegan a abrir sus botones
Nuestros corazones:
Es una flor nuestro cuerpo: algunas flores da y se seca.
Poema náhuatl.
martes, 20 de julio de 2010
Sobre los paraisos.

“¿Donde estas? Porque no puedo verte ahora cuando te estoy besando. Donde estas tengo hambre de amor. Y entonces la besó. Osiris bajo la lluvia amaba aquella tarde de tulipanes encorvados por las gotas, y nubes que lambian el cielo.
—Te amo.
—¿Que es amor?
—No hacer otra cosa que pensar en ti.
Y él miraba al cielo.
—¿Qué ves?
—Estoy buscando en el cielo inspiración
Y de pronto volvieron a besarse. Llovía y era de tarde, Osiris tenía una gota sobre los labios, y sus ojos tenían al mundo sobre si misma. Soñaba con volar. Pero no era una hada, tan sólo era una princesa con alas de cartón.
De pronto naces de la brisa del viento y yo me convierto en halito de ti. Te amo.
Tus palabras llegan a acariciarme me siento viva. Se besaron.
—Llueve mucho. Ojala lloviera en todo el mundo.
—Pensaré siempre en ti cuando vea llover.
—No me olvides nunca.
—Te amo.
De pronto naces de la brisa del viento y yo me convierto en halito de ti. Te amo .Adiós”
Francisco Rico Hernandez.
miércoles, 14 de julio de 2010
Yo amo el amor de los marineros.
Yo amo el amor de los marineros,
Las gaviotas, la soledad de la batalla,
El muelle en el cual me espera la esperanza,
La mar.
Yo canto los cantares, verso equivoco, viento
De coplas que enaltecen los amores indelebles.
Entre el amor y el canto me permites tu mirada,
Tus piernas justas, tus brazos abiertos.
Entre los marineros y los cantares habrá que celebrar
La manera febril de amarnos, zarpar hacia el triangulo salado
De tu cuerpo y ahogarme en silencio,
Emancipado de la resignación.
Yo amo el amor de los marineros, el sopor de los días soleados,
La sonrisa de tu cuerpo, la arena entre tus pies.
Yo amo el amor de los marineros, el doloroso amor entre
Las olas con que se ama el mar.
Francisco Rico Hernandez.
Junio del 2010.
Las gaviotas, la soledad de la batalla,
El muelle en el cual me espera la esperanza,
La mar.
Yo canto los cantares, verso equivoco, viento
De coplas que enaltecen los amores indelebles.
Entre el amor y el canto me permites tu mirada,
Tus piernas justas, tus brazos abiertos.
Entre los marineros y los cantares habrá que celebrar
La manera febril de amarnos, zarpar hacia el triangulo salado
De tu cuerpo y ahogarme en silencio,
Emancipado de la resignación.
Yo amo el amor de los marineros, el sopor de los días soleados,
La sonrisa de tu cuerpo, la arena entre tus pies.
Yo amo el amor de los marineros, el doloroso amor entre
Las olas con que se ama el mar.
Francisco Rico Hernandez.
Junio del 2010.
martes, 6 de julio de 2010
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